SÉPTIMO DOMINGO DE SAN JOSÉ

El Niño Jesús Perdido y Encontrado en el Templo
José Do Avelar Robelo


 Ofrecimiento 

¡Glorioso Patriarca San José!

Venimos a consagrarte estos siete domingos,

meditando en ellos «tus dolores y gozos».

Te ofrecemos nuestro corazón

recíbelo y hazlo semejante al tuyo,

para que todos los días de nuestra vida

te sean agradables y merezcan 

las bendiciones de Jesús y de María. 

Amén.


Séptimo Dolor y Gozo

Los padres de Jesús, creyendo que estaba en la caravana, anduvieron el camino de un día y se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos; al no encontrar al niño Jesús, se volvieron a Jerusalén buscándolo. Y sucedió que, a los tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas (San Lucas 2,44-46).

Glorioso Patriarca San José, modelo de santidad. Grande fue tu dolor al perder, sin culpa, al Niño Jesús y tener que buscarle, con gran pena, durante tres días; pero mayor fue tu gozo cuando al tercer día lo hallaste en el templo en medio de los doctores.

Por este dolor y gozo, te suplicamos que nos alcances la gracia de vivir siempre unidos a Cristo y rechazar el pecado, recorriendo nuestra vida como un camino de santidad. Intercede por nosotros para que realicemos nuestra misión con amor y perseverancia según el camino de las bienaventuranzas.

Después rezamos PADRENUESTRO, AVEMARÍA y GLORIA.


ORACIÓN del PAPA FRANCISCO

Salve, custodio del Redentor

y esposo de la Virgen María.

Oh, bienaventurado José,

muéstrate padre también a nosotros

y guíanos en el camino de la vida.

A ti Dios confió a su Hijo,

en ti María depositó su confianza,

contigo Cristo se forjó como hombre.

Concédenos gracia, misericordia y valentía,

y defiéndenos de todo mal. Amén.


ORACIÓN A SAN JOSÉ

Glorioso patriarca san José,

cuyo poder sabe hacer posibles

las cosas imposibles,

ven en mi ayuda 

en estos momentos de angustia y dificultad.

Toma bajo tu protección

las situaciones tan graves

y difíciles que te confío,

para que tengan una buena solución.

MI amado Padre, 

toda mi confianza está puesta en ti.

Que no se diga que te haya invocado en vano

y, como puedes hacer todo con Jesús y María

muéstrame que tu bondad

es tan grande como tu poder. Amén.


ORACIÓN DEL PAPA LEÓN XIII

A ti, bienaventurado San José, acudimos en nuestra tribulación; y después de invocar el auxilio de tu Santísima Esposa solicitamos también confiados tu patrocinio.

Por aquella caridad que con la Inmaculada Virgen María, Madre de Dios, te tuvo unido, y por el paterno amor con que abrazaste al Niño Jesús, humildemente te suplicamos vuelvas benigno los ojos a la herencia que con su Sangre adquirió Jesucristo, y con tu poder y auxilio socorras nuestras necesidades.

Protege, oh Providentísimo Custodio de la Sagrada Familia, la escogida descendencia de Jesucristo; aparta de nosotros toda mancha de error y corrupción; asístenos propicio, desde el cielo, fortísimo libertador nuestro, en esta lucha con el poder de las tinieblas: y, como en otro tiempo libraste al Niño Jesús del inminente peligro de la vida, así ahora, defiende a la Iglesia Santa de Dios de las asechanzas de sus enemigos y de toda adversidad, y a cada uno de nosotros protégenos con perpetuo patrocinio, para que, a tu ejemplo y sostenidos por tu auxilio, podamos santamente vivir y piadosamente morir y alcanzar en el cielo la eterna felicidad. Amén.


LETANÍAS DE SAN JOSÉ

Señor, ten misericordia de nosotros.

Señor, ten misericordia de nosotros.

Cristo, ten misericordia de nosotros.

Cristo, ten misericordia de nosotros.

Señor, ten misericordia de nosotros.

Señor, ten misericordia de nosotros.


Cristo óyenos.  Cristo óyenos. 

Cristo escúchanos.  Cristo escúchanos.

Padre celestial  , ten misericordia de nosotros.

Dios Hijo, Redentor del mundo,  ten misericordia de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten misericordia de nosotros.
Santa Trinidad, un solo Dios, ten misericordia de nosotros.


Santa María, ruega por nosotros.
San José, ruega por nosotros.

Ilustre descendiente de David, ruega por nosotros.

Luz de los Patriarcas, ruega por nosotros. 

Esposo de la Madre de Dios, ruega por nosotros. 

Casto guardián de la Virgen, ruega por nosotros. 

Padre nutricio del Hijo de Dios, ruega por nosotros. 

Celoso defensor de Cristo, ruega por nosotros.

Jefe de la Sagrada Familia, ruega por nosotros.

José, justísimo, ruega por nosotros.

José, castísimo, ruega por nosotros. 

José, prudentísimo, ruega por nosotros.

José, valentísimo, ruega por nosotros.

José, fidelísimo, ruega por nosotros. 

Espejo de paciencia, ruega por nosotros.

Amante de la pobreza, ruega por nosotros.

Modelo de trabajadores, ruega por nosotros.

Gloria de la vida doméstica, ruega por nosotros.

Custodio de Vírgenes, ruega por nosotros.

Sostén de las familias, ruega por nosotros.

Consuelo de los desgraciados, ruega por nosotros.

Esperanza de los enfermos, ruega por nosotros.

Patrón de los moribundos, ruega por nosotros.

Terror de los demonios, ruega por nosotros.

Protector de la Santa Iglesia, ruega por nosotros.

 

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo: perdónanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo: escúchanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo: ten misericordia de nosotros.


V.- Le estableció señor de su casa. 

R.- Y jefe de toda su hacienda.


Oremos:

Oh Dios, que en tu inefable providencia, te dignaste elegir a San José por Esposo de tu Santísima Madre: concédenos, te rogamos, que pues le veneramos como protector en la tierra, merezcamos tenerle por intercesor en el cielo. que vives y reinas por los siglos de los siglos. 


Amén


Comentarios

Entradas populares